¿Es posible el turismo sostenible en fiestas multitudinarias?

Hoy leyendo la prensa, me encuentro con el siguiente titular: “Valencia fija como objetivo desarrollar un turismo sostenible en Fallas” Fuente: La Vanguardia 27 de Marzo

Leyendo el artículo nos damos cuenta que en el titular se encuentran dos ideas solapadas, las declaraciones son:

 “Hemos atraído turistas de todos los países, y trabajamos con el objetivo de impulsar un turismo más sostenible y que aumente el gasto medio por turista”

Sandra Gómez, Teniente de alcalde en el Ayuntamiento de Valencia y presidenta de la Fundación Turismo de Valencia.

Estas declaraciones me dan que pensar… ¿Realmente el éxito de un destino es “traer turistas” de todos los países? ¿Que el gasto medio por turista sea más elevado repercute directamente en el turismo sostenible?

Dentro de poco se darán en nuestra comunidad celebraciones que por su belleza y singularidad han conseguido ser tan multitudinarias como las Fallas en Valencia o más.

Pero realmente; ¿Es posible que este gran número de visitantes puedan recibir un trato de calidad en nuestros destinos? No puede ocurrir que nuestras fiestas a este ritmo puedan llegar a ¿”morir de éxito”?

Desarrollo turístico sí, pero, ¿realmente es sostenible, la afluencia masiva que están teniendo determinados destinos o fiestas?

Afortunadamente cada vez es más fácil viajar y nuestra curiosidad por conocer otros lugares y costumbres es mayor, pero en contra hay destinos como Venecia, Barcelona, Granada… o celebraciones como la Semana Santa en Andalucía, o nuestras ferias o romerías, donde el número de visitantes se está haciendo insostenible.

El hecho que estos visitantes dejen un nivel de gastos superior tampoco considero que sea la solución, a no ser que estos ingresos repercutan en los destinos en una gestión más a largo plazo, en desarrollo de ideas que terminen con la estacionalidad y que realmente repercutan en la economía local.

Por otra parte el turista o visitante también debe hacer un esfuerzo ser respetuoso y responsable en estas circunstancias donde las celebraciones y la gran afluencia de público a veces ponen en riesgo el normal desarrollo de la ciudad.

En definitiva considero que el desarrollo turístico en Andalucía está siendo un gran desafío y a la vez una oportunidad para desarrollar estrategias que permitan el disfrute de visitantes y locales de sus tradiciones y fiestas sin que estas pierdan su identidad.